30/8/07

nueve

uno
encendí una vela en tu nombre esta noche,
el fuego alcanza mis pestañas
y las lame con suavidad, con su única lengua parpadeante

dos
esas manos que te cubren el rostro
no son las mías,
y sin embargo (en mi cuento)
un par de caricias se nos escapan

tres
cada vez que ves que respiro
cada vez que respiro
cada vez
reapareces

cuatro
me dejaste aquí
tirada con los huesos rotos
frustrada de movimiento
y de lejanía

cinco
decidí mirarte fijamente
decidí pronunciar, para ti, mi nombre
decidí conocer tus labios, tu cuerpo, tu alma
decidí tomar el corazón que me ofreciste
decidí dejarte al día siguiente

seis
- ¿en dónde estoy?
- ¿pues en dónde vas a estar? ¡en tu cama!
- ¿es esta mi cama?
- sí, ¿qué no la reconoces?
- no, nunca la había visto antes
(¿crees en el destino y en los maleficios?)

siete
Al principio
creaste mi vientre y mi pecho
Dijiste "hágase tu corazón"
"háganse tus manos"
"hágase tu rostro"
"hágase tu voz"
hágase tu perdición...

ocho
una gota de mi tristeza cayó sobre tu hombro,
le salieron varias patitas enjutadas,
caminó hacia tu rostro,
mordió tu labio inferior
y formo su telaraña a lo largo y ancho de tus labios

nueve
su única lengua parpadeante lame mis pestañas con suavidad
el fuego alcanza mis ojos,
y los apaga

25/8/07

Palenque



Llegamos respirando fuerte, agitados, sudando y frunciendo el ceño por el sol … pero llegamos, y sólo por lo que vimos valió la pena, por sentir el corazón latiendo fuerte en el pecho, por sentir el fresco de la piedra y la sombra, por ver el rostro de los otros junto al nuestro.
Saqué de mi alforja un cuaderno y unos colores y decidí capturar alguna imagen de la cima del templo de la cruz. Dos niños se sentaron a observar mi caja de colores mientras yo dibujaba, me pidieron que les regalara un “pénsil” (les di el azul y el morado); Los dos van descalzos y se nota que les gusta… a mi también me gustaría haber andado mi infancia descalza sobre las ruinas, sintiendo la belleza y el dolor entre los dedos.

18/8/07

FLORTRISTEZA


Cuando lograron entrar, el departamento estaba (casi) completamente vacío... sólo quedaba en medio de la sala una pequeña maceta con una pequeña orquídea...
Ellos no lo sabían, pero había sido regada únicamente con mis lágrimas.

o r q u i d e a

A veces puedo llorar por muchas cosas a la vez, balanceo en perfecta acrobacia tres rupturas injustas, una muerte temprana, varios viajes (lejos), un pasado confuso y señalado, 113 fracasos, un suicidio y un asesinato, un tecolote de guadañá, mariposas muertas dentro de mi estómago, duraznos podridos sobre mi cama, un ídolo incomprensible, un idólatra incomprendido, catástrofes futuras que tal vez (con suerte) nunca reciba como tinta en un dedo pulgar, tantas espaldas, tan poca humanidad, historias rechazadas, pesadillas freudianas, silencios durante el sexo, recuerdos de pertenencia, palabras sabias, letras perfectas en frases perfectas en historias imperfectas... las equilibro todas juntitas, a veces en un sólo ojo, a veces uno y uno o ambos; en momentos malabareo con los ojos cerrados y dejo que se escapen entre mis pestañas, otras veces con los ojos bien abiertos y completamente empañados, y ¿para qué? ¿A quién podrían servirle de alimento estas lágrimas equilibristas que danzan por mi cara tan regularmente?, ¿a quién alimentan mis no-tan-dulces-más-bien-saladas lagrimitas? Me alimentan a mi y a mi pequeña orquídea que tan bien me representa; nos hidratan de tristeza para que crezcamos, para lucir normales ante este mundo normal lleno de gente medio rota que prefiere no llorar en público, así no dejamos que el mundo sepa que no sólo somos un humano y una planta, sino magníficas acróbatas de las tristezas.

Obituario

Ese amor duerme ahora suavemente sobre tus hombros; se acurruca cada vez que cierras los ojos, se pone a soñar cada vez que se te pierde la mirada... Este amor está muerto y nadie lo ha notado

¡Ay soledad!
soledad que así decía:
¡regálame un vaso de agua
que me muero de sequía!

9/8/07

VIII Congreso internacional de poesia y poetica



(píquenle a la imagen para verla más grande)

4/8/07

"Amaneceres del husar" (fragmento)

Del libro "Amaneceres del Husar" de la autoría de Eduardo Casar, cito un fragmento del capítulo "Encuentro con el trolebús"


"El trolebús se hizo a la parada. El Husar, al abordaje, afanoso como un elefante equivocado. Pagó. Otra vez. Una vez más. De nuevo. Ahora sintió que algo se traía entre manos: era el boleto. (...) Una viejita le clavó muy hondo su mirada azul. El Husar tuvo que aprovechar la quietud de un alto para extirpársela del ojo donde se le había clavado, muy lente de contacto.
La viejita se levantó para cederle el asiento, diciendo algo completamente intraducible (hay que tomar en cuenta la edad de la señora y la ley de Quilis según la cual es el mínimo esfuerzo el que empuja la lengua).
--Gracias señora --se defendió el aumentado aceptando agregando: --Ya no hay caballeros.
--Ya no --contestó la viejita con un dejo de firme tristeza en la voz y en el gesto otro dejo más o menos igual.
--¿Le llevo sus cosas? --correspondió el Husar.
--Sí --le dijo la viejita, entregándole dos divorcios, un hijo muerto, un chevrolet azul modelo 47, una noche en la azotea de un hotel en Puerto Vallarta, una nieta violinista, la Historia general de México en dos tomos, un hombre aburrido, una foto en el periódico donde está con Adela, un florero de Tonalá que le había regalado José Antonio, la excurción de Bojórquez al Cañón del Sumidero, una mañana anaranjada del 32, lo del eclipse, un cuento de Bertold Brecht, un tocadiscos Philco con la aguja original, un beso, una nevada, unas flores, la borrachera en la que quiso vomitar en el closet, una libreta de Florencia, una declaración en una servilleta, la noticia del suicidio de Roque, la serenata, los langostinos al chipocle, el sermón de la montaña, el accidente, aquel café fuerte y fragante, dos partos naturales, dos botellas grabadas, un intento de diario, un tono exacto y el mar, con sus punzantes cordilleras azules."