La ola "fixer"


Existe una nueva moda entre los ciclistas urbanos, se trata de cambiar su bicicleta normal por una
“fixie” (es decir, una bicicleta “de piñón fijo” y sin frenos… sí, leíste bien, sin frenos).






















Cada vez hay más bicicletas de este tipo,  y al parecer es una ola que viene muy fuerte… pero ¿sabes cuáles son las implicaciones de usar este tipo de bicicleta?

En tiempos recientes el uso de la bicicleta se ha empezado a posicionar como la mejor opción para trasladarse en las grandes ciudades donde el tráfico ya lo devora todo. Y sin duda aplaudimos la decisión de trasladarse en bicicleta, ya que no sólo es un ejercicio muy completo, sino que es bueno para el ambiente y para tu bolsillo. Sin embargo, vivimos en una ciudad donde hace falta mucha educación vial, tanto para los ciclistas como para los automovilistas e incluso los peatones. Aún hay mucho por hacer, y lo mejor, sin duda, es predicar con el ejemplo. 

Primero empecemos por definir: ¿qué es el piñón fijo? (en inglés “fixed gear”, de ahí el nombre “fixie”)

Una bicicleta normal nos permite pedalear y luego descansar del pedaleo mientras las llantas siguen en movimiento. Es decir, por ejemplo, al subir una pendiente pedaleamos hasta la cima, y al emprender el descenso podemos dejar descansar el pedaleo, mantener nuestros pies quietos y dejar que la bici baje con el puro impulso de nuestro peso. En una bicicleta de piñón fijo no ocurre esto, ya que el piñón (que es la especie de engrane que movemos con los pedales) está fijo a las bielas (es decir, a las palancas de los pedales) por lo que nos obliga a mantener un pedaleo constante, incluso si vamos de bajada.






















Los “fixeros” (que cada vez abundan más en las calles de esta ciudad-monstruo) alegan que esto te hace tener una conexión muy especial con tu bicicleta, pues tu cuerpo realmente es el que crea el movimiento (shalalalaaaa, suena el violín más pequeño del mundo). Pero ya te imaginarás lo que implica ir en una bajada y que te gane el pedaleo, y más aún si hay autos cruzando justo al terminar la bajada…

A esto se le suma que las bicicletas de piñón fijo normalmente no utilizan frenos, a menos que lleven un solo freno de seguridad que normalmente sólo se utiliza al principio, cuando estás aprendiendo a usarla, y que posteriormente se le retira por completo. La idea es reducir la bicicleta a su más pura esencia, sin elementos que distraigan su función primaria ni su elegancia: nada de desviadores, cables, frenos y, por supuesto, nada de accesorios.

Ahora te preguntarás ¿pero cómo hacen para detenerse si no tienen frenos?

Pues en realidad tratan de detenerse lo menos posible. Para frenar con suficiente anticipación basta bajar la velocidad de su pedaleo poco a poco, pero en caso de que necesiten frenar más de inmediato, utilizan algunos movimientos como el llamado skid, en el que usan todo el peso de su cuerpo para detener los pedales ejerciendo gran cantidad de presión en las rodillas. Para lograr este tipo de frenado hace falta buenas piernas, habilidad y mucha sangre fría.

"skid"
El skid no es una manera muy efectiva de frenar en sentido estricto, pues lógicamente no podrá detenerte en seco a menos que no vayas a tanta velocidad. En realidad, al hacer este movimiento, la bicicleta se sigue deslizando hacia adelante por la fuerza de aceleración que lleva tu cuerpo. Es más una acrobacia que un medio seguro para detenerse.



El uso del skid, el subir pendientes sin cambios de velocidad, y los arranques en cada semáforo implican además un gran desgaste en las rodillas y harán que se lesionen con el tiempo algunos de los músculos de las piernas. Quienes usan una bicicleta de piñón fijo de manera constante, muy probablemente terminarán con problemas de rodillas en unos pocos años.

La diferencia entre pedalear por moda/pose/fanfarronería y pedalear por  convicción/adicción/pasión está en tomar decisiones inteligentes.

Las fixies atraen por la sencillez de su mecanismo, la facilidad para armarlas a tu gusto, y por la emoción que puede significar el reto de adquirir las habilidades necesarias para manejar una bici sin frenos y de aprender los trucos necesarios para dominarla (y claro, por la modita de tener la bici que todos tienen). Sin duda usar una fixie suena tan divertido como cualquier otro deporte extremo, como surfear, esquiar o patinar. Sin embargo, usar una fixie como medio de transporte en la ciudad puede ser una decisión muy insensata, tanto para ti como para los demás. Las cosas como son: las fixies son, ante todo, una apuesta estética, pero como bici urbana son poco prácticas e inseguras.

En Estados Unidos, donde la ola fixie ya tiene unos años más que en México, el número de accidentes en bicicleta ha aumentado en los últimos años, y curiosamente la gran mayoría de ellos son en bicicletas de piñón fijo (pueden corroborar los datos en las páginas de los departamentos de policía de cada localidad, les recomiendo especialmente San Francisco). Y es que… ¡basta un poco de sentido común para saber que el cuerpo difícilmente podrá reaccionar suficientemente rápido en una situación en la que tengas que frenar de golpe para evitar ser atropellado o arrollar a alguien!. Rodar sin frenos es sin duda algo muy irresponsable, sin importar qué tan hábil sea el ciclista. Si decides no utilizar casco, por ejemplo, allá tú, es tú cabeza, tú vida, pero no estás arriesgando a otras personas.

Y bueno, no podemos negar que quizá existan algunos fixeros muy respetuosos, que no se pasan nunca los altos, respetan todas las indicaciones de tránsito y que tienen una gran habilidad para detenerse de ser necesario (además es muy cierto es que ni todos los fixeros se pasan los altos, ni todos ciclistas que se pasan los altos son fixeros) pero definitivamente las bicicletas de piñón fijo no son la mejor opción para trasladarse en la ciudad, sí aumentan el riesgo y sí le hacen daño a tus piernas a mediano y largo plazo.

Para transportarte en la ciudad hay un sinnúmero de bicicletas más aptas para ello mucho más seguras y con las que no arruinarás tus rodillas: bicicletas con velocidades, ¡¡bicicletas con frenos!! (y hay muchos tipos de frenos: caliper, v-brake, de contrapedal, de tambor, de disco, hidráulicos… ¡tú eliges!). No te dejes llevar por moditas, toma decisiones inteligentes, también puedes hacer que tu bici de velocidades luzca fabulosa, sin necesidad de que sea OTRA fixie más de las que ruedan en la ciudad.

Not a fixie, but a real bike.



















Sólo siempre recuerda que la calle es de todos, y que tanto peatones como ciclistas y automovilistas debemos compartirlas y respetarnos los unos a los otros.


Y ahora a rodar por la ciudad… ¡pero no en otra fixie, por favor!
(and let the hate comments begin)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
una moda peligrosa, muy pocos son los que pueden manejarlas con seguridad. donde esten una buenas ruedas, frenos y suspension....
Imagina los coches fixie, sin frenos, sin suspension ...la edad de piedra
Anónimo ha dicho que…
Las fixies estan padres, pero en verdad no son la mejor opción... yo estoy de acuerdo, digo, cada quien puede rodar en la bici que se le hinche el huevo, pero ps tmb de pendejo cambio mi chulada por un fierro sin nada... al menos si te la roban ni ha de dar coraje hahahaha
Anónimo ha dicho que…
Una mierda las fixies, serán baratas y rápidas, pero lo único que hacen es fanfarronear.
Puedes tener una bici tan rápida como cualquier fixie o tan barata pero no las dos cosas. Supongo que eso es lo que les llama la atencion... eso y q ya son parte del club fixie donde todos se lamen las pelotas los unos a los otros.
Igual estan guapas, pero y ya. Yo no cambiaria mi bici chingona por porqueria de piñon fijo
Anónimo ha dicho que…
Las fixies apestan, que bueno que la modita se detuvo ahi y ya no hay tantas, me toco ir a una rodada de un grupo del sur donde uno de los líderes era fixero y solo se la pasaba causando accidentes contra los otros ciclistas del grupo, todo por su modita.

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