18/8/07

Obituario

Ese amor duerme ahora suavemente sobre tus hombros; se acurruca cada vez que cierras los ojos, se pone a soñar cada vez que se te pierde la mirada... Este amor está muerto y nadie lo ha notado

¡Ay soledad!
soledad que así decía:
¡regálame un vaso de agua
que me muero de sequía!