25/8/07

Palenque



Llegamos respirando fuerte, agitados, sudando y frunciendo el ceño por el sol … pero llegamos, y sólo por lo que vimos valió la pena, por sentir el corazón latiendo fuerte en el pecho, por sentir el fresco de la piedra y la sombra, por ver el rostro de los otros junto al nuestro.
Saqué de mi alforja un cuaderno y unos colores y decidí capturar alguna imagen de la cima del templo de la cruz. Dos niños se sentaron a observar mi caja de colores mientras yo dibujaba, me pidieron que les regalara un “pénsil” (les di el azul y el morado); Los dos van descalzos y se nota que les gusta… a mi también me gustaría haber andado mi infancia descalza sobre las ruinas, sintiendo la belleza y el dolor entre los dedos.

1 comentario:

Rigor mortis dijo...

Ya decía yo que algún día el leer los comentarios me traería algo bueno. Hoy es ese día, he llegado aquí, a tu blog, y vaya que es bueno. Diría que es muy profundo pero eso sería una interpretación muy simple, simplemente todo lo que encontré aquí me gustó.

Atte Rigor Mortis

P.D. Quizá tengas la curiosidad de dar click y entrar a mi blog; es mi deber informar que si no lo haces no te pierdes de nada.